Riqueza y Pobreza - El Papa en Bolivia

(julio 2015)



La visita del máximo líder de la Iglesia Católica a Bolivia, le otorgó una gran visibilidad internacional al Estado y pueblo bolivianos en una medida que excede en mucho los objetivos concretos de la visita papal.

Los numerosos y reiterativos planteos sobre la salida al mar para Bolivia, son muy difíciles de ignorar a la hora de hacer balance de la visita.


En el pasado reciente el estado plurinacional de Bolivia, ha tenido problemas con la Iglesia y con el Vaticano, pero no parece haberlos tenido con Dios.

A pesar de su interminables quejas por el tema de la salida al mar, hace tiempo que se sabe que Bolivia tiene inmensas reservas de litio, un mineral estratégico para la acumulación de electricidad, y al cual todo el mundo está mirando, cuando se habla de automóviles eléctricos. Tan grande es la riqueza que ha sido denominado “oro blanco” en la jerga moderna. De hecho Bolivia tiene mas del 80% de las reservas mundiales comprobadas de litio en los salares de Uyuni.

Además, pero en proporciones mucho menores también hay litio en Argentina (salar de Hombre Muerto) y en Chile (Salar de Atacama).

O sea que poderosos motivos que tiene Bolivia para estar contenta no fueron explicados en la visita papal, ni tampoco a su población.

No queda muy claro ni los fundamentos ni para qué Bolivia quiere su salida al mar. Los suizos no tienen salida al mar y ello no ha impedido que Suiza llegue a ser una nación desarrollada, y proporcionalmente a su población una de las mas ricas del planeta.

Si hay pobreza en Bolivia, debe ser por otras razones que la salida al mar, una salida que en principio no sabría en qué usarse ya que no tiene experiencia marinera, ni flotas comerciales ni pesqueras y para la salida e ingreso de mercaderías está rodeada de países amigables con puertos adecuados.

Un país así lo que menos precisa es un conflicto severo que pueda llevar a una guerra. Toda consigna territorial que se repite en forma constante es peligrosa de guerra, tal como pasó con Argentina, que fue arrastrada a una guerra por un gobierno irresponsable y no representativo, que busca legitimidad.

A pesar que hace unos cinco años que se viene hablando del litio no se ven resultados prácticos para su extracción, a pesar que el mismo ha pasado en su valor de unos 500 dólares la tonelada a 6000 por tonelada en poco tiempo.

Las reservas chilenas de litio son pequeñas, comparadas con las bolivianas, sin embargo en el área de la comercialización Chile está en primer lugar y Bolivia se queda atrás en este tema.

Los bolivianos se excusan diciendo que el pico de la demanda vendrá recién en el 2020, aunque el auto eléctrico es actualmente competitivo, y la disponibilidad material de litio es un cuello de botella para su comercialización masiva.

Como todas las riquezas terrenales, las del litio son finitas y temporales.

Recientemente, se han encontrado yacimientos que opacan a los bolivianos, en Afganistán, pero no son explotables en base a la extrema turbulencia política que azota el lugar.

Pero es frecuente que los pueblos tengan alguna lucidez política, y el cuadro puede cambiar en tiempos relativamente breves.

Carlos Aparicio